
Antes de hablar sobre qué hacer durante un sismo, seguros, viviendas o patrimonio, queremos decir algo mucho más importante: esperamos de corazón que tú, tu familia y las personas que quieres estén bien. Cuando un evento de esta magnitud deja familias afectadas, heridas y pérdidas irreparables, cualquier conversación sobre cosas materiales pasa necesariamente a un segundo plano.
Si ya estás evaluando opciones y quieres avanzar con claridad, puedes cotizar tu seguro aquí y ver alternativas según tu perfil.
Las casas pueden reconstruirse.
Los muebles pueden reemplazarse.
Los carros pueden repararse.
La vida no.
Por eso esta guía no empieza hablando de seguros. Empieza hablando de personas, de prevención y de cómo podemos prepararnos mejor para algo que no podemos controlar.
Colombia es un país expuesto a la amenaza sísmica. Y aunque no podemos saber exactamente cuándo ocurrirá el próximo sismo, sí podemos conocer nuestros riesgos, preparar nuestras viviendas y saber cómo actuar.
Menos miedo. Más preparación.
Qué hacer durante un sismo: lo primero es protegerte
Cuando empieza a temblar, nuestro instinto puede decirnos una sola cosa:
“¡Salga corriendo!”
Pero correr inmediatamente hacia una salida no siempre es la decisión más segura.
Durante el movimiento, la prioridad es protegerte de elementos que puedan caer, vidrios, objetos pesados y otros peligros presentes en el lugar donde te encuentras.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres recomienda una secuencia fácil de recordar:
- Agáchate: baja tu cuerpo para mantener mayor estabilidad.
- Cúbrete: protege especialmente cabeza y cuello y busca resguardo bajo una estructura sólida cuando sea posible.
- Sujétate: mantén la protección y sostente hasta que termine el movimiento.
También debes mantenerte alejado de ventanas, vidrios y elementos que puedan desprenderse o caer.
Lo importante no es salir primero.
Es salir bien.
¿Debo evacuar mientras está temblando?
Esta es probablemente una de las preguntas más importantes.
Y la respuesta no debería reducirse a un “sí” o un “no” para todos los escenarios.
La actuación depende del lugar donde estés, las características de la edificación, las rutas disponibles y las instrucciones establecidas en el plan de emergencia.
En términos generales, durante el movimiento fuerte la prioridad es protegerse.
Una vez termine y sea seguro hacerlo, puede ser necesario evacuar hacia el punto de encuentro establecido, siguiendo las instrucciones de las autoridades o responsables de emergencia.
Salir corriendo durante el movimiento puede exponerte a:
- Vidrios que se rompen.
- Objetos que caen.
- Fachadas o elementos exteriores que se desprenden.
- Caídas en escaleras.
- Aglomeraciones.
- Golpes durante una evacuación desordenada.
La preparación previa es fundamental porque permite saber qué hacer sin tener que inventar el plan mientras todo se está moviendo.
Qué hacer durante un sismo si estás dentro de una vivienda
Si te encuentras dentro de una edificación, busca protegerte en una zona segura previamente identificada.
Si la construcción es sismorresistente, las recomendaciones oficiales incluyen ubicarse cerca de columnas o bajo un escritorio o estructura sólida, alejándose de ventanas y de objetos que puedan caer.
Durante el movimiento:
- Protege cabeza y cuello.
- Aléjate de ventanas y espejos.
- Evita muebles altos que puedan volcarse.
- No te ubiques debajo de objetos pesados suspendidos.
- No utilices ascensores.
- Sigue el protocolo de emergencia de la edificación.
Si tienes niños, adultos mayores, personas con discapacidad o mascotas, el plan familiar debería contemplar previamente cómo ayudarlos.
En una emergencia, cinco minutos de planificación hechos meses antes pueden valer muchísimo.
¿Dónde ubicarse durante un sismo?
No existe un lugar universalmente seguro para todas las construcciones.
Por eso es importante identificar previamente las zonas de menor riesgo de tu vivienda, oficina o edificio.
En términos generales, busca protección lejos de:
- Ventanas.
- Vidrios.
- Bibliotecas y muebles altos.
- Lámparas pesadas.
- Objetos colgantes.
- Elementos que puedan desprenderse.
Si estás bajo una mesa o escritorio resistente, sujétate y protege cabeza y cuello.
Y algo importante: no esperes al próximo sismo para decidir cuáles son las zonas seguras.
Identifícalas ahora.
Qué hacer si estás en la calle durante un sismo
Si estás en un espacio exterior, busca permanecer alejado de elementos que puedan caer.
Evita acercarte a:
- Fachadas.
- Muros.
- Postes.
- Cables eléctricos.
- Árboles inestables.
- Vallas.
- Ventanas.
- Estructuras que puedan desprender elementos.
Busca un espacio abierto y permanece atento a las indicaciones de las autoridades.
Qué hacer después de un sismo
Que deje de moverse el piso no significa necesariamente que terminó la emergencia.
Después de un sismo fuerte pueden presentarse réplicas y existir daños estructurales, fugas de gas, problemas eléctricos u otros peligros.
Una vez finalice el movimiento:
- Verifica tu estado físico y el de las personas cercanas.
- Ayuda cuando puedas hacerlo sin ponerte en riesgo.
- Evacúa si las condiciones o el plan de emergencia así lo indican.
- Dirígete al punto de encuentro.
- Permanece atento a posibles réplicas.
- Consulta información de fuentes oficiales.
- Evita difundir rumores o información no confirmada.
Si el evento fue fuerte, revisa el estado de la vivienda antes de volver a ocuparla.
Si percibes olor a gas
Evita encender fósforos, generar llamas o accionar interruptores eléctricos.
Si puedes hacerlo de manera segura, ventila el lugar, aléjate y comunícate con los organismos de emergencia o con la empresa responsable del servicio.
Si observas daños estructurales
Grietas importantes en columnas, placas o muros, inclinaciones de la estructura y otros daños visibles pueden requerir una evaluación profesional.
No regreses simplemente porque “la casa todavía está parada”.
Una estructura puede haber sufrido daños que no son evidentes para una persona sin conocimiento técnico.
Si hay personas atrapadas
Contacta a los organismos de socorro.
No intentes remover escombros o ingresar a estructuras inestables si eso puede poner en riesgo tu vida o provocar nuevos colapsos.
Qué hacer antes de un sismo: prepararse cambia mucho
Los sismos no se pueden evitar.
Pero muchos de sus riesgos sí pueden reducirse.
Y la preparación empieza mucho antes de sentir que el piso se mueve.
Identifica las zonas seguras
Recorre tu vivienda con tu familia e identifica los lugares donde podrían protegerse.
Haz lo mismo en tu lugar de trabajo.
Define un punto de encuentro familiar
Un sismo puede ocurrir cuando los integrantes de una familia están en lugares diferentes.
Define previamente dónde encontrarse y qué hacer si las comunicaciones fallan.
Conoce las rutas de evacuación
Las rutas deben permanecer despejadas.
En edificios y conjuntos residenciales, conoce también el punto de encuentro establecido.
Asegura los objetos que podrían caer
Muchas lesiones durante un sismo pueden producirse por objetos que se desprenden o muebles que se vuelcan.
Revisa especialmente:
- Bibliotecas.
- Repisas.
- Televisores.
- Espejos.
- Cuadros pesados.
- Muebles altos.
- Objetos almacenados sobre camas o sofás.
La UNGRD recomienda asegurar a las paredes muebles y objetos pesados y reubicar aquellos que puedan caer o causar daño.
Prepara un kit de emergencia
Un kit no necesita parecer el inventario de una expedición al Himalaya.
Necesita contener elementos realmente útiles para tu familia.
Entre los elementos recomendados por las autoridades se encuentran:
- Agua potable.
- Alimentos no perecederos.
- Botiquín de primeros auxilios.
- Medicamentos indispensables.
- Linterna.
- Radio portátil y baterías.
- Silbato.
- Elementos de higiene personal.
- Muda de ropa.
- Copias protegidas de documentos importantes.
- Dinero en efectivo.
- Copias de llaves de uso frecuente.
También debe adaptarse a las personas que viven contigo.
Si hay bebés, adultos mayores, personas que necesitan medicamentos específicos o mascotas, sus necesidades también deben estar contempladas.
Haz un plan familiar de emergencia
Un plan familiar puede parecer exagerado cuando todo está tranquilo.
Durante una emergencia deja de parecerlo.
Todos deberían saber:
- Dónde protegerse.
- Por dónde evacuar cuando corresponda.
- Dónde encontrarse.
- Quién ayuda a niños o adultos mayores.
- Quién se encarga de las mascotas.
- Dónde está el kit de emergencia.
- Cómo contactar a familiares.
- Qué hacer si no funcionan los celulares.
Y practicarlo importa.
Un simulacro permite descubrir problemas cuando todavía podemos corregirlos.
¿Se pueden predecir los terremotos?
No podemos saber con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá el próximo sismo.
Lo que sí puede estudiarse es la amenaza sísmica de una región y utilizar esa información para reducir el riesgo y prepararnos mejor.
El Servicio Geológico Colombiano señala que Colombia es un país expuesto a amenaza sísmica y cuenta con modelos que permiten estimar probabilísticamente posibles intensidades del movimiento del terreno.
Eso cambia una conversación importante.
Prepararnos no significa vivir esperando el próximo terremoto.
Significa aceptar que el riesgo existe y hacer lo que sí está bajo nuestro control.
Después de proteger la vida, pensemos en el patrimonio
Hasta aquí hemos hablado de lo realmente importante.
Las personas.
Ahora sí podemos hablar de las cosas.
Porque después de una emergencia empieza otra etapa que puede durar meses o incluso años:
recuperarse.
Para muchas familias colombianas, la vivienda representa el patrimonio más importante que han construido.
Años de trabajo.
Ahorros.
Créditos.
Remodelaciones.
Muebles.
Electrodomésticos.
Recuerdos.
Y aunque algunas cosas tienen un valor emocional imposible de asegurar, muchas de las pérdidas económicas sí pueden protegerse.
¿Un seguro de hogar puede cubrir daños por terremoto?
Sí puede existir cobertura frente a terremoto, temblor y otros eventos de la naturaleza, dependiendo de la póliza contratada y de sus condiciones.
Pero aquí aparece una palabra fundamental:
dependiendo.
No todos los seguros de hogar son iguales.
No todas las coberturas vienen incluidas automáticamente.
Y no todos los bienes están necesariamente asegurados por el mismo valor.
Antes de contratar o revisar tu seguro de hogar, pregunta:
- ¿La póliza cubre terremoto y temblor?
- ¿Está asegurada la estructura de la vivienda?
- ¿También están asegurados los contenidos?
- ¿Cuál es el valor asegurado?
- ¿Qué deducible aplica para terremoto?
- ¿Existen límites o exclusiones?
- ¿Qué gastos adicionales pueden estar cubiertos?
- ¿Qué debo hacer para reclamar después de un evento?
Elegir bien empieza por entender bien.
“Mi casa tiene seguro porque tengo crédito hipotecario”
Puede ser cierto.
Pero la siguiente pregunta es más importante:
¿qué protege exactamente ese seguro?
Una póliza asociada a un crédito hipotecario puede tener como propósito proteger el inmueble que respalda la deuda frente a determinados riesgos.
Eso no significa necesariamente que todos tus muebles, electrodomésticos, equipos y demás contenidos estén protegidos.
Una cosa es asegurar la estructura.
Otra es asegurar lo que tienes dentro.
Y otra muy distinta es tener una estrategia integral para proteger tu patrimonio.
Por eso vale la pena revisar la póliza que ya tienes antes de asumir que “la casa está asegurada” y cerrar el tema.
Un seguro no evita que tiemble
Y esta quizá sea la idea más importante de toda esta parte del artículo.
Un seguro no evita un terremoto.
No evita que una pared se agriete.
No evita que tengamos miedo.
No reemplaza una construcción adecuada.
No reemplaza un plan de emergencia.
Y jamás debería reemplazar la prevención.
Lo que sí puede hacer una cobertura adecuada es ayudar a que una pérdida material no se convierta también en una crisis financiera.
La propia Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres incluye la protección del patrimonio mediante seguros frente a sismos dentro de sus recomendaciones de reducción del riesgo.
Prepararse también significa revisar qué tienes asegurado
No hace falta esperar a una emergencia para buscar la póliza.
De hecho, ese es probablemente el peor momento para empezar a leerla.
Hoy puedes revisar:
- Si tu vivienda tiene seguro.
- Quién contrató la póliza.
- Qué riesgos están cubiertos.
- Cuál es el valor asegurado.
- Si incluye terremoto.
- Si protege contenidos.
- Qué deducibles existen.
- Qué exclusiones aplican.
- A quién debes llamar si ocurre un siniestro.
Y si después de leerla sigues sin entender qué tienes cubierto, vale la pena pedir ayuda.
Sin enredos. Sin letra pequeña. Sin cuentos.
Fuentes oficiales para prepararte frente a un sismo
Para información sobre preparación, prevención y actuación frente a sismos, consulta directamente la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
También puedes consultar información sobre actividad y amenaza sísmica en el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
En una emergencia, prioriza siempre las instrucciones de las autoridades y organismos de socorro de tu zona.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer durante un sismo
¿Qué es lo primero que debo hacer durante un sismo?
Protegerte. Mantén la calma en la medida de lo posible, aléjate de vidrios y elementos que puedan caer y sigue la recomendación de agacharte, cubrirte y sujetarte en una zona segura.
¿Debo salir corriendo cuando empieza a temblar?
No necesariamente. Durante el movimiento fuerte, intentar evacuar precipitadamente puede exponerte a otros peligros. Protégete y sigue el plan de emergencia del lugar y las recomendaciones de las autoridades. Evacúa posteriormente cuando corresponda y sea seguro hacerlo.
¿Qué debo hacer después de un sismo?
Verifica tu estado y el de quienes están contigo, permanece atento a réplicas, sigue información oficial y revisa las condiciones de la vivienda antes de regresar si hubo daños importantes.
¿Qué debería tener un kit de emergencia?
Entre otros elementos, agua, alimentos no perecederos, botiquín, medicamentos indispensables, linterna, radio, baterías, silbato, documentos protegidos y elementos adaptados a las necesidades de tu familia.
¿Un seguro de hogar cubre un terremoto?
Puede incluir cobertura frente a terremoto y temblor, pero depende del producto contratado. Es fundamental revisar coberturas, valores asegurados, deducibles y exclusiones antes de asumir que estás protegido.
¿El seguro de mi crédito hipotecario es suficiente?
No necesariamente. Puede proteger determinados riesgos sobre el inmueble, pero eso no significa automáticamente que todos tus contenidos y necesidades estén cubiertos. Vale la pena revisar exactamente qué tienes contratado.
¿Dónde puedo aprender más sobre seguros de hogar?
Puedes consultar nuestra guía sobre cómo proteger lo más importante de tu hogar y entender mejor por qué asegurar el patrimonio también hace parte de una estrategia de prevención.
Primero la vida. Siempre.
Después de un evento como este es normal pensar en todo lo que podría pasar.
Pero prepararnos no debería significar vivir con miedo.
Debería significar exactamente lo contrario.
Conocer nuestros riesgos.
Preparar a nuestra familia.
Identificar lugares seguros.
Tener un kit.
Saber cuándo evacuar.
Revisar nuestra vivienda.
Y, cuando lo más importante ya está protegido, pensar también en aquello que nos tomó años construir.
Primero protegemos la vida.
Después protegemos el patrimonio.
Porque las cosas pueden recuperarse.
Las personas no.
Menos miedo. Más preparación. Más tranquilidad.
No vendemos seguros. Ayudamos a elegir bien.
Sin enredos. Sin letra pequeña. Con asesoría clara y sin costo.
